Ramas

Rama de Jóvenes

Se inicia el día 22 de agosto de 1969, ese día el Padre Sergio Mena, funda los grupos marianos, eran un pequeño grupo de jóvenes que querían tener una espiritualidad, y es con la rama de jóvenes que luego, el día 29 de junio de 1971, se realiza el primer desafió y la fundación del Oratorio Mariano. Fueron los jóvenes los que primero llegaron, luego vendrían las demás ramas que conforman este gran árbol que es el Oratorio. Buscamos por medio de los grupos marianos, hacer que la juventud se acerque a la Iglesia y a Jesús, por de María, eso se va logrando por medio de la formación que el Oratorio les ofrece, ya sea en las reuniones de grupos, en los campamentos, jornadas, escuelas de jefes, etc. Lo fundamental de nuestra Rama es ir haciendo que muchos jóvenes busquen ser mejores cristianos y aspiren sinceramente a la meta de la santidad, esto sólo ha de lograrse por un fuerte vínculo a la Madre, sabemos que sólo Ella puede ir transformando los corazones de sus hijos y acercarnos a Jesús, nuestro Salvador. Las reuniones de grupos marianos que se realizan semana a semana, van formando en los jóvenes la personalidad y los va alejando de la masa. La formación de una personalidad auténtica es nuestro deseo, porque sólo una personalidad auténtica busca hacer la voluntad de Dios.

Los campamentos marianos, son instancias formativas para los jóvenes del movimiento, donde día a día compartimos la Santa Misa, los saludos del Oratorio, charlas de formación y momentos de meditación personal y grupal. Estos campamentos por años se han realizado en las vacaciones de verano, donde por una semana vivimos fuertemente un encuentro con la Santísima Virgen y su hijo Jesús. Hace ya 36 año que se realizan en distintos lugares del sur de Chile. Las Escuelas de Jefes, se realizan en las vacaciones de invierno, y su objetivo es la formación de monitores y asesores para nuestro movimiento. Esta iniciativa comenzó el año 2000 y ha perdurado por los muchos frutos que de ello han salido, incluído algunas vocaciones. Las Escuelas de Jefes se han realizado en el norte de Chile, San Pedro de Atacama, Chañaral y Quillota. Las jornadas se realizan en nuestra Casa de Retiro de María Reina, y esto nos ayuda a mantener la permanente formación de nuestros jóvenes, ayudándoles a desligarse de la masa que consume tan fácilmente. También la Rama de Jóvenes realiza misiones en diferentes lugares del País

       

 

Rama de Matrimonios

La fundó nuestro mismo padre Fundador el año 1975 cuando empezaron a llegar maridos, normalmente traídos por sus señoras.
Es imposible no recordar a Nelson Maluenda y la Nana Razeto, a Isabel Margarita Illanes con Juan Carlos Pacheco, Bernardita Correa con un Arturo del Río, a Gustavo Rodríguez con la Tere Correa, etc.

Normalmente se reunían los días domingos. Allí tenían la Eucaristía con nuestro padre Fundador y después seguían en su reunión.

Con los años, esta Rama han ido creciendo. Es asesorada por el P. José Miguel Curutchet G.  y tiene como coordinadores generales al matrimonio integrado por Eduardo Fuentes y Ximena González.

En Santiago están funcionando alrededor de 10 grupos de matrimonios, repartidos en el Oratorio central, y Maipú, San Bernardo y Hospital.
 También hay grupos en San Vicente, San José de la Mariquina y Puerto Montt.

La  finalidad de estos grupos es que por medio de la autoeducación vayan consolidando su vocación a la santidad como patrimonio, insistiendo en la vida espiritual, en la formación de los hijos y en el crecimiento del amor como pareja y como familia.Es importante destacar que la Rama de matrimonios nos ha regalado verdaderos “cristianos ejemplares”. Especialmente Juan Carlos Pacheco y Bernardita Correa.

El 6 de enero de 1978 murió Juan Carlos Pacheco, un novio mariano, que se había convertido a la fe, desde que ingresó al Oratorio. Aunque no tuvo conciencia plena que iba a morir próximamente, fue uno de los que se entregó en profundidad. Quiénes le atendieron en el Hospital pudieron dar testimonio de un hombre muy especial.Bernardita falleció el 7 de abril de 1983 de leucemia. Su gran testamento fue la frase: "hemos descubierto que el sufrimiento redime".  Fue heroica en su entrega; en dos oportunidades los médicos  la presionaron mucho para que se hiciera un aborto por motivos terapéuticos. En ninguna de las dos ocasiones se dejó arrastrar. Bernardita Correa es una esposa que nos dio testimonio de la alegría, que el Espíritu Santo da a los que se dejan tocar por El, incluso ante el peligro de muerte.

   

 

Rama Femenina

La Rama Femenina del Oratorio Mariano, en sus inicios tuvo varios intentos de crearse. El primer grupo mariano de niñas, del Oratorio Central, se formó un 28 diciembre del año 1973, siendo asesora la señorita Carmen Silva, pero este grupo, no prosperó porque las niñas no siempre contaban con el permiso de sus padres, para asistir a las reuniones a la casa de un sacerdote y anexo a esto Carmen Silva ingresó a una comunidad religiosa.

Posteriormente en 1977, nuestro padre Fundador llegó a la parroquia de San Saturnino, en Quinta Normal, (Santiago) allí conoció a la señorita María Eugenia, con quien comenzó a crearse la Comunidad de Hnas. Apostólicas del Oratorio Mariano. Ella formó grupos femeninos dependientes del Oratorio Central, que finalmente acabaron, debido a su salida del movimiento.

Cabe destacar, que en el sur de nuestro país existían muchos grupos marianos femeninos federados, que dependían de los oratorios federados que tenían las hermanas de la Congregación “Santa Cruz”, de los cuales nuestro padre fundador era el asesor espiritual.

Fue en 1978 con la llegada de la señorita María Margarita Obreque , quien retomó el trabajo con las niñas en el Oratorio Central. Desde esa época nunca han dejado de existir los grupos marianos de niñas.

Los grupos marianos que se crearon en el sur de nuestro país (no federados) fueron posteriores. Fue en la localidad de Lastarrias, cuando el Padre Sergio (fundador) era vicario de esa zona. Allí se formaron grupos con gran idealismo juvenil femenino y con el tiempo surgieron las primeras vocaciones a la vida consagrada. Tenemos a Madre María Magel Rivas C., Madre María Irene Jara, (Ambas Hermanas de la Comunidad de Hermanas Apóstolicas del Oratorio Mariano).

El modelo de toda joven mariana será siempre nuestra Madre Santísima, Madre del Pueblo y el testimonio y la figura de Bernardita Correa que con su sonrisa nos recuerda que el dolor redime.

La Rama Femenina, fue confiada a la comunidad de Hermanas Apostólicas del Oratorio Mariano, y hoy se encuentra representada en la ciudad de Puerto Montt, San José de la Mariquina, Pelchuquín, Mafil, Rancagua, Santiago, La Calera. Y en Argentina, en la ciudad de Córdoba, Catamarca, Monteros, Tucumán; en Brasil en Santa María y en Colombia en la ciudad de Bogotá.

La razón de ser de la Rama Femenina del Oratorio Mariano, es la formación de personalidades femeninas auténticas del mundo popular. Contribuir en la formación personal de la mujer. Ya lo decía San Bernardo y nuestro padre fundador lo repite constantemente “No se salva el hombre, sino por la mujer”, por ello nuestra Madre Santísima ha suscitado el trabajo de la formación personal con las niñas del mundo popular, para que, con la gracia de Dios, lleguen a ser pequeñas Marías en medio del mundo que atraen la salvación al mundo.

Para lograr este objetivo los grupos de niñas semanalmente trabajan temas de formación, en el transcurso del año se realizan jornadas, retiros, campamentos, dirección espiritual, metas, grados, misiones de verano, paseos, peregrinación a la tumba de Bernardita Correa etc.

La Rama Femenina siempre ha tenido el apoyo espiritual de nuestro padre fundador y de los sacerdotes del Oratorio. Recordamos con mucho agradecimiento la asesoría del Padre José Miguel Curuchet, Padre Martín Donetch y muchos hermanos religiosos que nos han acompañado en las jornadas y campamentos, aportando con su paternidad en la formación de las jóvenes.

 

 

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