Comunidades

Comunidad de Padres y Hermanos

La Comunidad de Padres y Hermanos del Oratorio Mariano se inició cuando en el año 1978 tres jóvenes egresados del colegio de los Sagrados Corazones de Alameda empezaron una experiencia de vida comunitaria en la casa de Sazié 1955, hoy ya demolida.

Desde el año 1976 se venían haciendo intentos de fundar una comunidad que fuera Núcleo y Corazón del Oratorio Mariano. Ese año llegaron a vivir a la casa del Oratorio José Landa, Emilio Vilches y Fidel Reyes. Junto a los jóvenes que hacían una experiencia de vida común, surgió la iniciativa del padre de ayudar a algunos jóvenes que tenían problemas familiares. Su nombre oficial fue “Hermanos cooperadores”. Les invitó a vivir en la casa del Oratorio. Seguirían estudiando, pero se ganarían el pan con los trabajos mínimos de la casa: cocinar, hacer el aseo, etc.

Les estableció un reglamento, muy sencillo, con un poco de oración y otros pormenores. Esto le serviría a él como comunidad, cuando fracasó la experiencia de los jóvenes que iniciaron la primera iniciativa de vida común comprometida en el Oratorio (José Landa, Emilio Vilches y Fidel Reyes) y ayudaría al Oratorio al haber un ambiente más de hogar.

Ya el año 1975, un joven había dicho en el marco de los comentarios de una Iniciación: “es necesario un segundo padre Mena”. Su intención era decir: “el Oratorio necesita sacerdotes y Hermanos que aseguren la continuidad de la Obra”. El año 1977 fue un año de decisiones. El P. Martín Donetch había tomado la decisión el año 1975 de consagrarse a la Madre en su Oratorio Mariano. Fue el primero. Influyó como un signo que Dios quería la Obra, para que el P. Sergio renunciara a Schönstatt y siguiera con todas sus fuerzas en el Oratorio

Poco a poco fueron tomando otros más la misma decisión de consagrarse a la Madre en su Oratorio: el P. José Miguel Curutchet, Fernando Bobillier, etc. Básicamente alojaban todos los viernes en la casa del Oratorio. Rezaban juntos y reflexionaban sobre los pasos de su futuro.

No había casi nada claro por el momento: ¿el Seminario? ¿Teología en la Universidad Católica? ¿Otra Carrera? Esa era una de las actividades más queridas: la visita al próximo hogar, la casa de Sazié 1955, llamada del Tabor, porque ese fue el año en que el P. Sergio vivió lleno de gracias de consolación, el año antes de entrar al Noviciado en Pirque.

Estaba bastante destruida, pero trabajamos con nuestras propias manos en ella. Finalmente se determina que lo mejor es seguir como laicos, formando la Comunidad, de todas maneras, pero sin buscar el Orden sacerdotal. Se podría estudiar Pedagogía en Historia, como una manera de tener contacto con la juventud, en el futuro.

Nuestro Padre fundador eligió el día 15 de marzo del año 1978 como fecha de inicio del Candidatado de los Hermanos. Esta fecha se ha mantenido inalterable hasta el día de hoy. El lugar y las circunstancias han ido cambiando con el tiempo. Primero en Santiago, para pasar a tener un cierto status jurídico en la Iglesia, a partir del año 1979, en el entonces Vicariato Apostólico de la Araucanía. Los jóvenes se trasladan a vivir en San José de la Mariquina, aunque varios años la casa de filosofía estuvo en Valdivia. Sólo el año 2001 vuelve la Comunidad de Formación a San Bernardo, pasando por un año en María Reina, en la Angostura de Paine (Águila Sur).

 

Comunidad de Hermanas Apostólicas

Desde el inicio de la fundación del Movimiento nuestro Fundador concibe la idea de formar un grupo de hermanas que se consagraran al servicio del Oratorio Mariano, preocupándose de la formación de la juventud femenina. Desde 1977 empieza esta experiencia sin mayores resultados.

Es en la experiencia pastoral de Nuestro Fundador con los grupos federados en el entonces, Vicariato Apostólico de la Araucanía donde surgen las primeras raíces de la fundación de nuestra comunidad. En 1979 es cómo se da paso a la formación de estos primeros cimientos con la consagración de la primera joven en esta incipiente comunidad, en la figura de Margarita Obreque.

¿En qué consistía esta nueva fundación? El ideal era formar mujeres consagradas, que sean capaces de dedicar sus vidas al servicio del movimiento, así nuestro Oratorio tendría en su núcleo y corazón, la parte Paternal en los Padres y Hermanos, y por otro lado la parte Maternal en las Madres y Hermanas.

No fue fácil en los inicios, no se tenía apoyo eclesiástico para esta fundación; sin embargo el trabajo pastoral con la juventud femenina en el Vicariato tenía luz verde, y por ello surgirán las primeras vocaciones que darán una solidez a nuestra comunidad, con la perseverancia en el tiempo. Después de la salida de Margarita Obreque serán las cofundadoras, la Madre María Magel Rivas, Juanita Rivas, Madre María Irma Aguilera y Madre María Irene Jara; es así como en ellas no sólo se solidifica el núcleo y corazón maternal del Oratorio, sino que además se consolida la rama femenina dentro del movimiento, ya no como grupos federados, sino como miembros activos del Oratorio Central.

Hoy 2009, nuestra alegría se vuelve una acción de gracias, no sólo por estos 30 años de nuestra fundación, sino también por cada etapa en la formación de nuestras hermanas; unidas al cáliz del Padre, queremos fortalecer nuestra consagración como esposas de Cristo.

 

Comunidad de Hermanas Misioneras

   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El año 2000 ocurre un nuevo avance en el carácter misionero del Oratorio Mariano, la fundación de las Hermanas Misioneras. Sin duda, una acentuación que es parte del Oratorio. Dos jóvenes habían ido a la Misión de Córdoba, Argentina, como misioneras laicas. El plan original era por un año. Finalmente, la Madre María Alejandra Badilla estuvo tres años y la Madre María Elena Torres dos años. Esta experiencia tan profunda, despertó en ellas el anhelo de una Consagración, pero prácticamente exclusivamente misionera. Nuestro Padre Fundador lo aceptó y fundó con ellas la nueva Comunidad. Sin duda, un gran paso.  Al momento ha ido dando muchos frutos, tanto de Hermanas, como de ir formando el corazón ardiente de muchas jóvenes que se plantean el ideal misionero como un anhelo que pasa a ser parte esencial de su vida.

La Agrupación Misionera es un proyecto que surge por la inquietud de querer transmitir a nuestras jóvenes valores cristianos, ideales misioneros y un anhelo ferviente por alcanzar la santidad. Lo buscamos por medio de jornadas, retiros, misiones y campamentos.

Las Pastorcitas Marianas Misioneras están a cargo de las Hermanas Misioneras. Son grupos en los que se trabajan con niñitas con la tarea de hacer camino desde dónde se encuentra cada una de ellas a un camino de perfección cristiana, que desemboca finalmente en su ingreso a la Agrupación Misionera.

 

Instituto Secular

La Comunidad de hermanas seculares del oratorio mariano es una Asociación Femenina Secular, su presidenta es la Hna. María Rosa Martínez, domiciliada en Santiago, en Cueto 528, fono (2) 6814089.

Nuestro objetivo es ser consagradas en el mundo, trabajando en oficinas, escuelas, hospitales, fábricas, como asesoras del hogar, etc. por eso modelo es nuestra Madre, con su espíritu de servicio siempre alerta. Nuestra vida de oración es intensa, somos contemplativas en el mundo, que nos exige esta actitud generosa.

Invitamos a mujeres solteras, viudas, separadas, a esta vida de entrega generosa a Jesús, con la compañía de nuestra madre..

Animamos como trabajo específico dentro de la familia del Oratorio, la rama de señoras del oratorio, cuyos grupos están en diferentes puntos del país y extranjero.

 

   

 

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